Los europeos son partidarios del uso del transporte público
Si bien el vehículo privado sigue siendo el principal medio de transporte de los ciudadanos europeos, hay una gran concienciación sobre su impacto en el medio ambiente y en la situación del tráfico. De acuerdo con una reciente encuesta del Eurobarómetro, publicada el pasado día 26 de julio, una mayoría de europeos es partidaria de que se aliente la utilización del transporte público y se promueva una movilidad más sostenible.
“Esta encuesta pone claramente de manifiesto que la movilidad representa una parte esencial de la vida de los ciudadanos de la UE y que éstos esperan disponer de un sistema de transporte fiable y de calidad”, ha declarado Jacques Barrot, vicepresidente de la Comisión Europea responsable de Transporte. “Estamos trabajando en pro de una política de transporte dirigida expresamente a atender a las necesidades y expectativas de los ciudadanos según se desprenden de esta encuesta, a saber: mayor protección del medio ambiente, mayor grado de seguridad, menor congestión de tráfico en las grandes ciudades y potenciación de los derechos de los consumidores”.
La encuesta del Eurobarómetro abarcó los 27 Estados miembros de la UE y se realizó sobre una muestra aleatoria de unas 26.000 personas, a las que se interrogó sobre temas relacionados con la política de transportes de la UE, tales como el transporte urbano, la dimensión medioambiental y los problemas de tráfico, la seguridad aérea y los derechos de los pasajeros. A continuación se resumen las conclusiones más destacadas:
El transporte privado motorizado constituye la principal forma de transporte en la UE: el 81% de los hogares de la UE dispone de un automóvil. El automóvil representa el principal modo de transporte para la mayoría de los ciudadanos de la UE (el 51%), seguido del transporte público (el 21%), los desplazamientos a pie (el 15%) y la motocicleta (el 2%).
Algunos ciudadanos que utilizan prioritariamente el automóvil en sus desplazamientos podrían verse alentados a utilizarlo menos si el transporte público mejorara en aspectos tales como los horarios (un 29%) o las conexiones con los destinos más habituales (un 28%). Con todo, una notable proporción de automovilistas (el 22%) declara su intención de no reducir el uso del automóvil bajo ninguna circunstancia.
La inmensa mayoría de ciudadanos de la UE (el 78%) está de acuerdo en considerar que el tipo de automóvil y la forma de utilizarlo tienen una importante incidencia en el medio ambiente. Una mayoría de los encuestados (el 35%) considera que la mejor manera de invertir el aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) debido al transporte por carretera sería permitiendo únicamente la venta de vehículos menos contaminantes. A juicio de otro 30%, la manera más eficaz de reducir las emisiones de CO2 sería fomentando, mediante incentivos fiscales, la adquisición de vehículos que consuman menos carburante.
Ante la pregunta sobre el método utilizado, en su caso, para economizar carburante durante el último año transcurrido, más de la mitad de las personas encuestadas que conducen habitualmente el automóvil de su hogar manifestaron haberlo intentado, bien adaptando su forma de conducir (el 57%), bien caminando más o utilizando más la bicicleta (el 56%). Menores eran los porcentajes de quienes declararon haber recurrido más al transporte público (un 26%), o haber optado por automóviles de menor consumo (un 25%), en tanto que un 16% de encuestados afirmó no haber empleado ninguno de los métodos de ahorro de carburante indicados en el cuestionario y un 4% declaró haberlos probado todos.
Un 36% de los ciudadanos de la UE considera que la mejor manera de alentar el empleo de biocarburantes es abaratándolos por medio de incentivos fiscales. La siguiente medida que goza de mayor favor (un 32%) es la consistente en definir normas que obliguen a los fabricantes a producir automóviles alimentados por biocarburantes.
Tres de cada cuatro ciudadanos de la UE (el 74%) son conscientes de la enorme incidencia que el tipo de automóvil y el uso que se le dé tienen sobre la situación del tráfico en su entorno inmediato. Una aplastante mayoría (el 90% de los encuestados) estima que la situación del tráfico en su zona debería mejorarse por medio de un sistema más eficaz de transporte público (un 49%), la introducción de restricciones en los centros urbanos (un 17%), la imposición de límites de velocidad (un 17%) o el cobro de tasas por la utilización de la infraestructura viaria (5%).
Una exigua mayoría de ciudadanos de la UE (un 54%) se muestra dispuesta a pagar más por utilizar medios de transporte menos contaminantes. Sin embargo, la mayoría de los europeos (el 60%) no está de acuerdo con la idea de que todos los usuarios de la red viaria deberían responder de la congestión de tráfico y los daños ambientales pagando peajes, frente a un 35% que se muestra partidario.
Puede consultarse el informe completo del Eurobarómetro en:









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